
El Sindicato Profesional de la Ertzaintza (Si.P.E.) alza la voz ante la reciente publicación del Acta N.º 4 de la Junta Electoral de las elecciones sindicales y denuncia públicamente lo que considera un proceso plagado de sombras, carente de transparencia y alejado de las garantías democráticas que merecen los hombres y mujeres de la Ertzaintza.
Desde el Si.P.E. muestran su más profunda indignación ante una organización electoral que, lejos de facilitar la participación, introduce obstáculos que ponen en riesgo la legitimidad del resultado y la confianza del colectivo.
Un voto diferido convertido en una carrera de obstáculos
«El sistema de voto diferido, lejos de ser una herramienta para favorecer la participación, se ha convertido en un mecanismo farragoso y restrictivo», indican desde la organización sindical, y añaden que la tramitación comienza con escaso margen temporal y depende de una logística de distribución de documentación que genera incertidumbre en los centros de trabajo. «Un proceso verdaderamente democrático debe facilitar el ejercicio del derecho al voto. Sin embargo, el modelo actual obliga a los y las agentes a depender de la rapidez administrativa en el reparto de la documentación, convirtiendo un derecho fundamental en un trámite complejo y condicionado».
Designaciones bajo sospecha: falta de transparencia y control externo
El Si.P.E. denuncia la opacidad en la gestión de alegaciones y exclusiones para la conformación de las mesas electorales. La utilización de programas informáticos “aleatorios” para la designación de sus miembros, sin auditoría externa independiente ni control efectivo de todos los agentes sociales sobre el software utilizado, genera dudas razonables sobre la neutralidad del proceso.
«La democracia no consiste únicamente en depositar una papeleta en una urna; exige garantías plenas en cada fase del procedimiento. Sin transparencia real, no puede existir confianza», aseveran.
Restricciones a la campaña: limitaciones que cercenan la libertad sindical
Señalan que el actual sistema de reparto de actos de campaña impone que cada sindicato solo pueda estar presente en una circunscripción por día, obligando a sortear fechas y lugares bajo un modelo rígido y controlado por la Jefatura.
Denuncia que a esta situación se suma un hecho especialmente grave: la Junta Electoral ha dejado al Si.P.E. sin posibilidad de realizar actos de campaña en determinados centros de la circunscripción de Gipuzkoa, privando así a una parte de los ertzainas de escuchar sus propuestas y contrastarlas con el resto de organizaciones. Una decisión difícil de justificar que evidencia un reparto claramente desigual de los espacios de campaña. «Como suele decirse, quien reparte se lleva la mejor parte, y en este caso el resultado es que parte del colectivo queda sin la voz del Si.P.E. durante el proceso electoral».
Apuntan que esta limitación impide que los y las ertzainas puedan escuchar, comparar y contrastar libremente las propuestas de todas las organizaciones sindicales en igualdad de condiciones. «Se impone así un modelo fragmentado que restringe la pluralidad y debilita el debate sindical».
Exigen medidas inmediatas
Desde el Si.P.E. advierten de que no permitirán que unas elecciones clave para el futuro laboral del colectivo queden empañadas por la falta de garantías. Por ello, exigen la ampliación inmediata de los plazos y facilidades para el voto diferido, la transparencia total y auditoría independiente en el sorteo y designación de las mesas electorales y la libertad absoluta de movimientos para la campaña electoral en todos los centros de trabajo.
«La Ertzaintza merece un proceso electoral limpio, transparente y participativo. No se trata de una cuestión sindical; se trata de respeto institucional hacia quienes garantizan la seguridad de la ciudadanía. Por unas elecciones libres, justas y verdaderamente democráticas«, remarcan.






