
Mientras el mundo asimila el éxito de la operación «Lanza del Sur» ejecutada por los Delta Force, las calles de Madrid y otras capitales españolas han sido escenario de una paradoja visual y política. Grupos de estética comunista y colectivos de ultraizquierda se han concentrado este sábado para denunciar lo que califican como «agresión imperialista», enarbolando banderas del régimen de Nicolás Maduro.
La contradicción del «iPhone 17”
Lo que más ha llamado la atención de los transeúntes y de las fuerzas de seguridad desplegadas para mantener el orden no han sido las consignas, sino la evidente contradicción material de los manifestantes.
En una mano, banderas y carteles defendiendo el régimen que ha sumido a Venezuela en la mayor crisis humanitaria de su historia; en la otra, el último modelo de iPhone.
Resulta irónico que quienes claman contra el «imperialismo estadounidense» utilicen como herramienta principal de agitación el símbolo máximo del avance tecnológico y el libre mercado de los Estados Unidos.
Desconocimiento total de la realidad venezolana
Fuentes consultadas por este digital destacan el perfil mayoritario de los concentrados:
Radicales activistas lobotomizados por ideología comunista sin vínculos familiares ni profesionales con Venezuela.
«No tienen ni la más mínima idea de lo que se vive en los barrios de Caracas o de la represión que se sufre», señala un venezolano refugiado en España para h50.
Para estos colectivos, Venezuela no es una nación con sufrimiento real, sino un mero tablero de ajedrez ideológico. No se manifiestan por el pueblo venezolano —que hoy celebra en las calles de Chacao y Petare—, sino que utilizan la incursión de los Delta Force como un pretexto para intentar reactivar un comunismo rancio y fortalecer sus estructuras políticas en España.
La seguridad ciudadana bajo el foco
Aunque las concentraciones no han derivado en incidentes graves hasta el momento, el tono de las proclamas contra la OTAN y los cuerpos de seguridad ha obligado a reforzar la presencia de las Unidades de Intervención Policial (UIP).
Desde h50 nos preguntamos: ¿Cómo se puede defender la soberanía de un dictador desde la comodidad de una democracia europea y con un dispositivo diseñado en California en el bolsillo?
La respuesta parece hallarse más en la propaganda que en la empatía con el pueblo venezolano.






