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Muchas son las estafas con las que nos encontramos diariamente, cometidas principalmente porque el estafador conoce nuestros datos, o en el peor de los casos, porque tiene nuestra documentación.

Las estafas pueden ir desde pequeñas cantidades, como es darnos de alta una línea telefónica, hasta grandes cantidades de dinero, como es la solicitud de créditos a nuestro nombre.

La forma que tienen los delincuentes de conseguir nuestros datos es muy variada, desde el hurto de nuestra documentación, pasando por engaños para que le enviemos una copia del DNI o en un más que probable mercado negro de venta de documentación.

En muchos casos somos nosotros mismos los que facilitamos nuestro DNI, ya sea en foto o escaneado.

¿Cómo consiguen nuestros datos?

En algunas aplicaciones de compra venta, suelen poner objetos a la venta, muy por debajo de su precio de mercado, para captar la atención de futuras víctimas.

Una vez que nos interesamos por el producto en cuestión, el supuesto vendedor nos pide una muestra de buena fe, para demostrar que no nos vamos a echar atrás en la compra. Esto está totalmente fuera de lugar, pero por miedo a perder el chollo, accedemos y le enviamos una foto de nuestro DNI. ¡Grave error!

En otros casos, podemos encontrarnos con grandes ofertas de trabajo, donde un gran sueldo nos invita a contactar con el estafador. Esta persona nos asegura que el puesto es nuestro, sin ningún tipo de entrevista ni nada parecido y únicamente nos pide una fotografía de nuestro DNI para ir tramitando el contrato y un número de cuenta bancaria a nuestro nombre, donde presuntamente nos ingresarán la suculenta nómina.

Si lo hacemos, es más que probable que acabemos sentados en una oficina de denuncias, esperando nuestro turno para presentar una denuncia por estafa.

¿Qué pueden hacer con nuestros datos?

Una vez tienen nuestros datos, pueden hacer casi cualquier cosa, y es que hoy día es posible hacer casi cualquier cosa sentado delante del ordenador de nuestra casa, o desde el teléfono.

Dar de altas líneas telefónicas, las cuales suelen llevar aparejadas la compra de algún terminal de última generación. Abrir cuentas bancarias con nuestros datos, cosa que no tendrán que hacer si se la facilitamos nosotros como hemos visto antes.

Solicitud de microcréditos o créditos, cambio de titularidad de vehículos y como ha ocurrido en alguna ocasión, compra de bienes inmuebles.

¿Cuándo nos enteramos?

Por desgracia, cuando nos enteramos de lo que ha pasado, ya ha transcurrido mucho tiempo. Normalmente porque la empresa se pone en contacto con nosotros tras meses enviando cartas de impago a una dirección que no existe o que no es la nuestra.

Otra opción es que la empresa tras varios intentos de cobrar las deudas, venden la misma a una empresa, la cual será la encargada de intentar cobrarla, y serán ellos los que nos localicen.

A través de un embargo. Si han puesto a nuestro nombre algún inmueble que tenga algún tipo de impuesto, pudiera darse el caso de que nos embarguen.

¿Cómo prevenirlo?

Por todo esto y otras muchas cosas que podrían llegar a pasar si nuestros datos caen en las manos equivocadas, hay que tener mucho cuidado y no facilitar nuestra documentación si no es estrictamente necesario y a través de cauces oficiales.

También es importante desconfiar de los grandes chollos y de las ofertas de trabajo poco creíbles.

Con estas sencillas recomendaciones, reducimos notablemente la probabilidad de convertirnos en una víctima de este tipo de estafas.

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