
El Supremo ratifica la sanción a un Guardia Civil de Moncloa por embriaguez y conducta indecorosa ante sus superiores. El agente, destinado en el complejo presidencial, ha sido castigado con 20 días de suspensión de funciones tras un incidente en el gimnasio de seguridad donde llegó a exhibirse ante el jefe de escoltas de Pedro Sánchez.
La Sala de lo Militar del Tribunal Supremo ha confirmado de forma definitiva la sanción impuesta a un agente de la Guardia Civil, destinado en el Departamento de Seguridad de la Presidencia del Gobierno, por una serie de hechos calificados como «falta grave». La sentencia ratifica la pérdida de 20 días de haberes y suspensión de funciones para el agente, tras quedar acreditado su estado de embriaguez y su comportamiento irrespetuoso durante el servicio.
Los hechos: ginebra y falta de decoro en el gimnasio
El incidente se remonta a abril de 2022, cuando el agente se encontraba asignado a la vigilancia y custodia del gimnasio oficial situado en el Palacio de la Moncloa. Según los hechos probados, el guardia civil no solo permitió el acceso de otros compañeros con botellas de ginebra y refrescos en horario laboral, sino que participó activamente en el consumo de alcohol.
La situación escaló cuando el jefe de los escoltas del presidente, al personarse en las instalaciones, se encontró con el agente en un evidente estado de embriaguez. Lejos de mantener la disciplina que requiere su puesto en una de las instituciones más críticas del Estado, el sancionado reaccionó de forma burlesca: se bajó los pantalones y realizó movimientos de baile (un «calvo») ante la presencia del mando y otros testigos.
El fallo del Supremo
A pesar de los recursos presentados por la defensa del agente, el Tribunal Supremo ha sido tajante. La sentencia subraya que:
* Afectación a la dignidad: La conducta fue «gravemente contraria a la dignidad del instituto armado».
* Irresponsabilidad en el cargo: El agente era el responsable de la seguridad del recinto en ese turno, lo que agrava la falta al participar en el consumo de alcohol.
* Evidencia testifical: Las declaraciones de los mandos presentes fueron coincidentes al describir síntomas claros de intoxicación etílica, como voz pastosa y frases incoherentes.






