¿Cómo actuar si me veo sorprendido por un atentado?

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Respecto a esta pregunta son conocedores desde el Grupo GEES Spain que cualquiera de nosotros nos lo hemos planteado en al menos una ocasión. Por tal motivo, han realizado un análisis partiendo desde casos reales y su experiencia profesional para ofrecer unas pautas que deberíamos de tener en cuenta si cualquiera de nosotros nos vemos involucrado en un escenario en el que se produce un atentado terrorista.

El Grupo GEES Spain inicia sus pautas y consejos situándonos ante tres posibles escenarios:
  • El atentado cometido por artefacto explosivo “móvil”, es decir, que se encuentra en movimiento, bien sea portado ha modo de chaleco, o en el interior de una bolsa o maleta.
  • El atentado llevado a cabo por uno o varios atacantes armados con armas de fuego (probabilidad de que sean largas y además porten explosivos adosados al cuerpo o de mano “tipo granada”.
  • La posibilidad de atentado “low cost”, es decir, con la utilización de un vehículo, o arma blanca, cuchillo, cuerda, objeto contundente o similar.

A su vez, dividen estos casos entre los que se identifica al atacante (se le ve venir en cualquiera de las modalidades o se presume que esta en las inmediaciones, o la posibilidad de vernos sorprendidos por el ataque y tenerlo “encima” o encontrarnos en la zona cero de una explosión, atropello etc.

Los terroristas en Europa elegirán siempre “objetivos blandos” esto significa zonas de ocio, espacios abiertos, galerías comerciales abiertas en planta (no edificios cerrados) calles concurridas, aglomeraciones de gente, aeropuertos y estaciones de tren (estos últimos en sus inmediaciones ya que se han reforzado en cuanto a su vigilancia y controles de seguridad).

Lo primero de todo, recomiendan agendar en nuestros teléfonos móviles las personas importantes a las que en caso de un incidente se deberá de contactar con ellas, y lo haremos así AA Pepito Pérez, AA Mi amor etc, ¿Porque? por que de esta forma en la agenda estos contactos quedarán colocados los primeros, y así será muy fácil detectar a quién se debe de llamar o poderlo hacer nosotros en caso de nerviosismo o pánico. Las personas que más saben de nosotros y nos quieren, o aquellas con las que viajamos por motivos laborales, deberán de saber de nosotros y nosotros de ellos en el segundo caso, nuestro Grupo y RH sanguíneo, si toman/tomamos mediación etc. En el caso de niños hay unas pulseritas de tela o plástico en las que podemos escribir su nombre y apellidos y teléfono de contacto.

La primera opción que debemos de tener en cuenta será siempre huir del lugar, correr de la manera más ordenada posible, conocedores de lo difícil que es esto de hacer, y lo fácil de decir.

Cuando paseemos por bulevares, paseos marítimos y lugares de estas características en los que el paseo consista en ser de ida y vuelta, y sean avenidas y paseos con circulación de vehículos en paralelo a las aceras o paseos en sí, procuraremos elegir el iniciarlos y ejecutarlos si es posible en contra sentido al sentido de la circulación.

Cuando vayamos un grupo de personas empezaremos a entrenar el que los más débiles, los de menos envergadura, los niños, anden siempre por delante de los más fuertes (entrenar estas pautas) al acceder al interior de lugares como al salir de los mismos. Se procurará que las personas más habituadas a trabajar en la calle como comerciales, o las de mayor altura o envergadura queden delante y detrás del grupo en esos instantes.

Aprenderemos a tener alguna consigna que sirva para alertar a “los nuestros sin que les cree alarma ni haya que dar explicaciones en el momento cuando debamos de abandonar un lugar porque estemos en una situación de peligro. Puede ser una palabra, frase, silbido o gesto que debemos de interiorizar y conocer a la perfección (todas las parejas o amigos identifican gestos nuestros, ¿por lo que porque no tener alguno que sirva para cuidar de nosotros?)

En el caso de que tengamos que “hacernos el muerto” lo haremos en la posición de boca abajo, nos desprenderemos del bolso, bolsa, maleta de mano etc, aunque lo llevemos de bandolera o mochila dejándolo a una distancia alejada de nosotros que en el caso de huida nos permita recuperarlo, pero que en el caso de que el terrorista o delincuente se interese por el no tenga que tocarnos. Si es posible el teléfono móvil si se quedará con nosotros en un bolsillo.

Si nos encontramos aturdidos por una explosión, impacto etc, nos auto-realizaremos una breve valoración del tronco, vientre bajo, cuello, antebrazos y manos, piernas, tobillos y pies antes de iniciar la huida, ya que sería un error sentarnos o levantarnos y ofrecer “silueta” a un tirador sin la posibilidad de correr.

En el caso de que estemos en una zona en la que por el humo, la falta de luz etc. tengamos poca o nula visibilidad, nos moveremos sin despegar los pies del suelo es decir, el pie que avanza tocará con el talón el suelo, y si la marcha es hacia atrás lo haremos talonando la puntera del pie permanecerá pegada al suelo y cuando el pie se apoye, el segundo hará la misma acción hasta rebasarlo, esto nos ayudara a evitar caídas y detectar objetos en el suelo.

Olvídese de grabar con el móvil cuando este inmerso en una situación de estas características, ya que perdemos campo de visión de lo que ocurre a nuestro alrededor y podemos ser identificados y elegidos como objetivos a abatir prioritarios.

El terrorista de ETA o el delincuente común huía de las zonas protegidas con vídeo vigilancia y medios técnicos, al terrorista por impulso o que esta dispuesto a perder la vida, esto le trae sin cuidado. Es más, el efecto mediático y de ser captado en imágenes le gusta y obedece a sus propósitos de crear la mayor alarma y aterrorizar a la población (una cosa es la acción en sí, y otra la emocionalidad que provoca en nosotros a través de las imágenes)

El terrorista elegirá objetivos blandos, pero en todas sus acciones procurará lugares en los que tenga recorrido para cometer su acción, es decir espacios grandes.

Ver: http://www.diegomiranda.es/portafolio/ Congreso Isdefe.

Cuando vayamos a realizar un viaje de turismo, ocio o trabajo, deberemos de informar de donde vamos a ir al menos a una persona.

Con estas pautas generales desde el Grupo GEES Spain persiguen tan solo que se interiorice que podemos mejorar nuestras pautas de seguridad y auto protección sin que esto suponga que sea un agobio, delimite nuestra capacidad de movimiento, o nos quite las ganas de viajar.

“El Terrorismo no nos quita en absoluto libertad, simplemente nos quita un poquito de comodidad, nos cuesta un pelín más entrar a un estadio de futbol, tomar un tren o un avión nada más, pero esto es para que podamos gozar de todo lo conseguido hasta ahora que es mucho más de lo que somos conscientes que tenemos y que no es otra cosa que una Gran forma de vida”, afirman.

Cuidar los ciudadanos unos de otros es algo en lo que podemos y debemos de tomar parte, no solo debe de recaer esta responsabilidad en nuestros Cuerpos y Fuerzas de Seguridad y Fuerzas Armadas.

Desde el Grupo GEES Spain también aprovechan para comunicar que cuando cualquiera de nosotros veamos a un policía, militar o agente de seguridad privada cuidando de usted, y aunque éste le solicite su documentación o que le muestre su bolso le de las gracias y le dedique una sonrisa, ya que quién no pertenece a estos colectivos no puede llegarse a imaginar la responsabilidad tan grande que recae sobre sus hombros.

Viajen vivan, sonrían, disfruten, y no permitan que los terroristas condiciones ni un ápice su forma de vida.

“Nosotros les animamos a que esto sea así y no somos personas ni profesionales que vemos y vivimos el terrorismo desde lejos, todo lo contrario, lo conocemos mucho, bien y de cerca, y por este motivo les hacemos participes de unos sencillos consejos para que inicien un proceso de “entrenamiento” con ustedes mismos”, se despiden en un comunicado animando a compartir esta información.

Fuente: Diego Miranda | Director de Operaciones. Grupo GEES Spain

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