
La madrugada del pasado sábado 8 de noviembre, dos agentes de la Policía Nacional fueron víctimas de una violenta agresión en pleno centro de Alcalá de Henares. Los hechos ocurrieron cuando los policías, fuera de servicio y pertenecientes al Grupo Operativo de Respuesta (GOR), regresaban a casa tras una cena con compañeros. Fueron reconocidos por un grupo de individuos vinculados a la barriada de El Lianchi, quienes los atacaron por la espalda sin mediar palabra, al grito de “Ahora no estáis de servicio, ratas”.
Parte médico: lesiones graves y secuelas permanentes
Uno de los agentes permanece ingresado en el hospital. Ha perdido tres piezas dentales como consecuencia de los golpes recibidos y se encuentra bajo revisión médica por posibles secuelas adicionales. El segundo agente, aunque con lesiones menos graves, sufrió una fractura en la clavícula. Ya ha recibido el alta hospitalaria y se recupera en su domicilio con cabestrillo.
Una escalada de violencia contra las fuerzas de seguridad
Este ataque no es un caso aislado. En las últimas semanas se han registrado otros episodios alarmantes de violencia contra miembros de la Policía Nacional:
- En Isla Mayor (Sevilla), agentes fueron tiroteados durante una intervención, poniendo en riesgo sus vidas.
- En Valencia, un policía resultó herido en la cabeza tras ser atacado en plena vía pública.
Estos hechos evidencian una preocupante pérdida del respeto al principio de autoridad y una creciente impunidad frente a las agresiones a quienes velan por la seguridad ciudadana.
¿Profesión de riesgo? El silencio del Gobierno
A pesar de la gravedad de estos ataques, el Gobierno continúa sin reconocer a la Policía Nacional ni a la Guardia Civil como profesiones de riesgo. Esta negativa impide que los agentes accedan a beneficios laborales y sanitarios acordes al peligro que enfrentan diariamente. Los sindicatos policiales, como la Unión Federal de Policía (UFP), han denunciado reiteradamente esta situación, exigiendo medidas urgentes y una reforma legislativa que proteja a los agentes frente a la violencia creciente.
Desde h50.es, nos solidarizamos con los agentes agredidos y exigimos al Ejecutivo que deje de mirar hacia otro lado. La seguridad de quienes nos protegen no puede seguir siendo ignorada.






