Artículo de opinión de un militar: Matar al mensajero como “modus operandi” de la justicia militar

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MATAR AL MENSAJERO COMO “MODUS OPERANDI” DE LA JUSTICIA MILITAR

Esta historia es el resumen de la vida militar de Pedro Palazuelos Sánchez, Capitán  retirado del Ejército de Tierra Español tras servir más de 30 años  en las Fuerzas Armadas, una de las historias que mencione en un reciente artículo ya publicado.

Comenzare por el final de su carrera, final triste donde los haya.

Nuestro Capitán solicito una vacante por antigüedad a la USAC de Soyeche en Munguía, Bilbao, en verano de 2014. Concedida esta y después de deshacer allí sus maletas se le asigna el Puesto de Jefe de Apoyo a Instalaciones.

Y aquí comienza el drama, lo que observa allí desde el principio  es todo lo contrario a lo vivido hasta la fecha en el Ejercito. En Abril de 2015 causa baja médica inicial en la unidad por crisis de ansiedad solicitando sea reconocida por contingencia profesional alegando en su solicitud de baja como motivo de la misma “circunstancias anómalas en su destino y cargo y servicios no regulados adecuadamente”.

En Soyeche el afectado denuncio corrupción, solicitando una investigación a la unidad superior sobre prácticas irregulares, denuncio abuso de autoridad  y acoso laboral por conducto reglamentario y por vía de la fiscalía militar.

¿Qué paso con todas esas denuncias?

Las de corrupción acabaron en un cajón, algunas de ellas sin ser investigadas. Tras la insistencia del interesado ante la fiscalía militar, se maquillo todo, dando así apariencia de normalidad por parte de la Suige de Valladolid y mintiendo al fiscal que había abierto diligencias informativas tras una de las denuncias. Esta falta a la verdad tampoco fue investigada por la fiscalía pese a las pruebas gravísimas que presentó el interesado a posteriori.

La solicitud de investigación de varias prácticas irregulares en la Base no se tramitó en la Unidad de Servicios de Soyeche, a donde Pedro envió el escrito para que fuese elevado al General Jefe de la IV Suige. Sin embargo y tras dicha solicitud de investigación, el Jefe de la Unidad de Servicios fue cesado del mando de la misma. No obstante, al Capitán Palazuelos  se le abrió con una denuncia falsa un expediente disciplinario por orden del propio General Jefe de la IV Suige de Valladolid. Este expediente por falta grave, que debía resolver el propio General contenía, aportado por el interesado, el escrito solicitando la investigación de lo que pasaba en Soyeche.

Este pudo ser el motivo de que el expediente no se resolviera, salvo a petición del Capitán, que solicito copia completa de todo el expediente y de la resolución que lo declaraba no responsable de los hechos, aunque en primera instancia se la enviaron sin los razonamientos jurídicos. Tras la insistencia del Capitán ya retirado,  dichos razonamientos fueron remitidos.

Pasando a otro tema que redunda en todo lo anterior y presentando el  Capitán en la unidad una  denuncia por acoso laboral tramitada por conducto reglamentario, esta le fue devuelta por parte de uno de los mencionados en dicha denuncia, pues el propio Jefe había sido cesado.  La copia que remitió  al General Jefe de la Suige de Valladolid jamás fue contestada de ninguna manera tampoco. Ante una denuncia de acoso el Mando, en lugar de investigar como es su obligación, lo que hace es devolver dicha denuncia al presuntamente acosado para que la tramite, según ellos, por el cauce reglado. No sé a ustedes, pero a mi algo me huele mal.

Otra denuncia anterior por posible abuso de autoridad, no fue contestada tras casi un año por el General Jefe de la Suige de Valladolid y tras solicitar información sobre la misma, el  Jefe de Unidad denunciado fue cesado y se  informa al Capitán  que se había archivado a los pocos días de ser presentada. Los motivos de ser archivada no se indican y aun siendo solicitado razonamiento jurídico se indica al Capitán que si cree vulnerado algún derecho lo que debe  hacer es recurrir y no denunciar.

Nueva denuncia ante la Fiscalía Militar por deslealtad contra el instructor que tramitó  su expediente de baja médica al omitir y falsear a sabiendas informes,  faltando así a la verdad a lo largo de todo el expediente, archivada según el fiscal por ser un tema administrativo, y por tanto, recurrible si no estaba conforme el Capitán con las conclusiones.

En cuanto a la denuncia en fiscalía por corrupción y acoso laboral, se abrió una información preliminar en la que jamás se tomó declaración al Capitán Palazuelos ni a los testigos que aportaba. La fiscalía se limitó a pedir información a los denunciados, cargando el fiscal todas las pruebas en los acusados que se exculparon mintiendo en sus declaraciones y negando los hechos.

Esta es la situación que tuvo que atravesar Pedro durante toda su estancia en Soyeche y posterior cese en la unidad.  A la situación  lamentable vivida en  la unidad tuvo que añadir la complicidad de la Unidad Superior, que haciéndose cómplice de todo el entramado, tapo todo lo que estaba sucediendo, ocultando todas sus denuncias esperando a que la situación médica del Capitán acabara con el problema. A punto estuvieron de conseguirlo. El interesado tuvo que solicitar a la propia Unidad que le retiraran sus armas particulares. Finalmente al parecer se salieron con la suya, nada de lo sucedido salió a la luz.

¿Qué pudo mover a un General con Mando a no tomar medidas de ningún tipo hasta que la situación estaba completamente desbordada?

¿Cómo es posible que en el las Fuerzas Armadas no se tome en consideración ni una sola de las advertencias de un Capitán con tantos años de experiencia y con un expediente impoluto?

¿Cómo es posible que dicho General fuera enviado sin cumplir su mando en la Suige de Valladolid fuera del Ejército de Tierra a una vacante en el extranjero?

Finaliza su carrera militar el verano pasado año 2018 al ser declarado Inútil por la Sanidad Militar. El Ministerio de Defensa le mando al Retiro. Esta situación de “inutilidad” se debe a un trastorno adaptativo a la vida militar que según el Ministerio de Defensa se produce por tener el interesado una especial predisposición a dicho trastorno. Esta enfermedad se manifiesta  tras pasar por la Unidad de Servicios del Acuartelamiento Soyeche de Munguía Vizcaya.

Mi opinión personal, en el acuartelamiento Soyeche se cometían una gran cantidad de irregularidades de todo tipo. El Capitán Palazuelos, aunque recién llegado estaba muy involucrado en su trabajo de apoyo a instalaciones y contaba con el apoyo de la mayoría de sus subordinados. Elevo unas denuncias extensas en las que se podía leer fácilmente lo que estaba sucediendo en la unidad. Esto asusto a algunos Jefes de unidad que podían verse involucrados en algunos temas espinosos como obras en el acuartelamiento mal ejecutadas, o que no contaban con el crédito correspondiente, alguien pudo estar tentado de pagar dichas obras con combustible. Eso y muchas cosas más.

El Capitán Palazuelos suponía una amenaza directa a medio-largo plazo, con lo cual convenía hacerle la vida menos agradable, tantos escritos y denuncias posteriores eran un cierto incordio para todos y fue así como entre unos pocos trazaron el plan, el cese del Jefe de Unidad a modo de cortafuegos.

En esta historia no queda duda de que el General estaba al tanto de todo, por la gran cantidad de denuncias que presento dicho Capitán,  el mismo se aseguró de enviar gran parte de la información al propio General.

Su experiencia después de tantos años de servicio le hacía presagiar que estaba ante un Ejército que no conocía.

Visto desde la distancia, queda claro que la baja del Capitán  se produjo con motivo de la conflictividad laboral sufrida en Soyeche, lo que le genero el trastorno adaptativo, y con toda la documentación aportada por el interesado a la fiscalía y a la sanidad militar la conclusión fue que unos se apoyaban en los otros para finalmente de manera coordinada negar que la enfermedad era producto de lo vivido en su último destino.

Lo más grave, citando palabras del propio Capitán es que “nadie movió un dedo en  el Ministerio de Defensa para investigar los hechos”, pese a tener todas las denuncias del interesado.

Que ahora alguien diga que el Ministerio de Defensa es  garante de la Constitución y el Estado de Derecho  puede sonar  a chiste.

Suscribo y coincido con las palabras de Pedro, el Ministerio de Defensa se ha saltado todos los límites,  aprovechándose  de la falta de derechos y  libertad de expresión de los militares. Utilizando para ello su poder a una “Justicia Militar” hecha a la medida de los Jefes, una “Sanidad Militar” como arma que actúa de parte siempre del Ministerio, negando la causa-efecto de las enfermedades a los afectados.

Hace poco escuche que la mayor censura es el silencio y por eso cuento esta historia desgarradora de un militar que dio lo mejor de su vida para servir a su patria y que aun la sirve.

Su experiencia espero ayude a otros a no estar en silencio, ya que es de ese silencio del que se nutren para campar a sus anchas.

Expediente Militar del Capitán Palazuelos donde se puede apreciar una carrera militar intachable:

-Soldado voluntario en el Instituto Politécnico Nº 2 del Ejército de Tierra, con sede en Calatayud en el año 1988. Proceso formativo de 6 meses, continúa su contrato inicial durante un año más como Cabo,  en la plaza de Burgos.

-Aprobó una dura oposición con más de 7000 aspirantes e ingreso con la XVI Promoción de la Academia General Básica de Suboficiales.

-Obtiene su primer empleo como Suboficial en el verano de 1992 y, le entregan el Real Despacho de Sargento de Ingenieros.

-Destinado a la Base de San Pedro en Colmenar Viejo, en la 2ª Compañía del Batallón de Zapadores, durante un breve espacio de tiempo manda una sección de vehículos en donde más de 25 soldados de Tropa y Marinería, todos de reemplazo, hacían un trabajo magnifico dedicado tanto al manejo de dichos vehículos ruedas o cadenas como a su mantenimiento,  incluso a su reparación en tareas de 2º escalón. Fue allí donde realizo el Curso de Jefe de Vehículo Lanza puentes.

-Año 1993, solicita voluntariamente un nuevo destino, esta vez en el País Vasco, donde permanece hasta el verano de 1995. Durante este periodo de tiempo se dedicó a la instrucción de reclutas en los periodos de incorporación de reemplazos y al Mando de un Pelotón de Zapadores. Realiza el Curso de Paracaidismo en octubre de 1993.En dicho destino recibe varias felicitaciones personales.

-En el verano de 1995 decide solicitar un destino a la Brigada Paracaidista del Ejército de Tierra.  En esta etapa por necesidades de la unidad se le asigna a la Compañía de transmisiones en la que permanece  4 años. Portando la boina negra de la Brigada Paracaidista es destacado a la Ex-Yugoslavia como fuerza de la OTAN en el marco de la “Operación IFOR”, y al regreso de esta decide preparar la oposición para ingresar por promoción interna en la Escala de Oficiales. Vuelve a recibir varias felicitaciones personales su paso por esta Unidad.

-Septiembre de 1999 y tras aprobar la oposición, se incorporó a la Academia General Militar con la X Promoción de la Escala de Oficiales, un año después y superado el plan de estudios del primer curso cuando se incorpora a la Academia de Ingenieros del Ejército de Tierra. Finalizado el plan de estudios de dicha Academia de formación recibió el Despacho de Alférez de Transmisiones en el verano de 2001.

-Destinado a la Brigada de la Legión en Almería y siendo este aceptado, permanece casi 4 años al mando de una Sección de Transmisiones, participando en la “Operación CONAPRE” en Irak como actuación más destacada. En este destino recibe una Mención Honorifica tras su vuelta de Irak.

-2005, ya con el empleo de Teniente solicita destino a la Plaza de Burgos, Regimiento de Transmisiones Nº 1, donde ejerce de Jefe de Compañía desde su llegada. Se le concede una Medalla al Mérito Militar con Distintivo Blanco.

-Marcha a la Agrupación de Apoyo Logístico Nº51 desde donde es enviado de Misión al Líbano en la “Operación Unifil”. A su regreso realiza  un curso de un año de duración para integrarse en la nueva Escala de Oficiales, superando este con éxito, junto a los nuevos perfiles nivel 2 de inglés.

-Ascendiendo Pedro al empleo de Capitán en el año 2010 vuelve al Regimiento de Transmisiones nº 1 de Burgos.  En dicho destino ejerce de Mando de Compañía durante toda su estancia y recibe una nueva medalla al Mérito Militar con distintivo blanco, junto con varias felicitaciones personales.

-Año 2014, solicita una vacante de libre designación para volver a la Brigada de la Legión, pero de una manera extraña y contradictoria a lo que se le había informado es asignada a otro Capitán.

Jenner López Escudero, un Cabo Temporal, Presidente de #45SinDespidos.

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