
En un comunicado hecho público por Laura Giménez, presidenta de la Asociación de Jubilados de Policía Nacional de España (AJPNE), manifiestan públicamente su profundo malestar, tristeza y preocupación ante los hechos que se han dado a conocer en relación con el trato recibido por un Policía Nacional jubilado en la Comisaría de Parla.
Según ha trascendido públicamente, el veterano policía acudió a dependencias policiales para realizar un trámite administrativo, debidamente identificado con su DNI, su carné de Policía Nacional jubilado y la documentación correspondiente, y habría recibido como respuesta que “él no era Policía”, siendo considerado únicamente como un ciudadano particular.
Desde la #AJPNE son especialmente claros, y remarcan que un Policía Nacional jubilado deja de encontrarse en situación de servicio activo, pero no deja de ser Policía Nacional, significando que la jubilación supone un cambio en su situación administrativa y en las funciones que puede desempeñar, pero no borra su condición, su trayectoria, su vínculo con el Cuerpo ni los valores que ha defendido durante toda su vida profesional.
Esta realidad no es una cuestión meramente sentimental. Es una condición reconocida oficialmente y que queda acreditada mediante el correspondiente carné de Policía Nacional jubilado.
Además, los policías jubilados siguen participando, cuando corresponde, en actos oficiales portando nuestro uniforme, junto a nuestros compañeros en activo, representando los mismos valores de servicio, honor, entrega, compañerismo y compromiso que han acompañado nuestra trayectoria profesional. Por ello, consideran especialmente desafortunada cualquier expresión que pretenda situar a un Policía Nacional jubilado como alguien que simplemente “ha pertenecido”a la Policía.
«No hemos dejado de ser policías. Estamos en otra situación administrativa. La diferencia es sustancial».
Un Policía Nacional jubilado no abandona la Policía al jubilarse. Deja el servicio activo, pero continúa siendo Policía de otra manera con una trayectoria reconocida, una identidad profesional que permanece y un vínculo con la institución que no desaparece con la jubilación. «Somos plenamente conscientes de que existen trámites, derechos y actuaciones que dependen de la situación administrativa de cada persona y que un jubilado no tiene las mismas atribuciones que un funcionario en activo».
Una cuestión administrativa nunca debería convertirse en una cuestión de dignidad personal.
Desde AJPNE no cuestionan a toda una institución por la actuación que, presuntamente, pudiera haber protagonizado una persona concreta. La Policía Nacional está formada por miles de profesionales que cada día demuestran su compromiso, compañerismo y respeto hacia quienes les precedieron. Pero tampoco pueden permanecer indiferentes cuando un veterano manifiesta haber recibido un trato que puede resultar incompatible con la dignidad que merece alguien que ha dedicado décadas de su vida al Cuerpo.
«Los policías jubilados no somos una realidad ajena a la Policía Nacional. Somos parte de su presente y de su historia. Somos quienes estuvimos antes para que otros pudieran estar después. Somos quienes transmitimos experiencia, valores, compañerismo y vocación de servicio. Somos quienes seguimos sintiendo como propia cada buena noticia de la institución y cada éxito de nuestros compañeros en activo. Somos quienes seguimos defendiendo, allá donde estamos, el nombre y el prestigio de la Policía Nacional».
Por eso les duele especialmente que, al acudir a una dependencia policial, un veterano pueda sentir que ya no es reconocido como Policía o que su condición ha desaparecido por el simple hecho de haberse jubilado.
Desde la AJPNE consideran deleznable cualquier comportamiento que implique faltar al respeto, menospreciar o denigrar a un Policía Nacional jubilado por el hecho de encontrarse fuera del servicio activo, y confían plenamente en que los hechos conocidos sean analizados y que situaciones semejantes no vuelvan a producirse. Porque una institución que reconoce a sus veteranos demuestra también la grandeza de sus valores.
Por ello, desde la #AJPNE quieren reiterar su compromiso con todos los policías jubilados y veteranos y nuestra disposición permanente al diálogo y a la colaboración institucional para seguir avanzando en su reconocimiento y dignificación.
«No queremos una Policía que simplemente recuerde a sus veteranos. Queremos una Policía que los reconozca, los respete y los haga sentir parte de ella. Porque la jubilación cambia nuestra situación administrativa. No cambia lo que somos. Seguimos siendo Policías Nacionales. Seguimos formando parte de la historia viva del Cuerpo. Seguimos llevando con orgullo nuestros valores. Y, cuando corresponde, seguimos vistiendo nuestro uniforme y representando institucionalmente a la Policía Nacional. Porque cuando finaliza nuestra vida laboral no dejamos atrás la vocación, el compañerismo, la entrega, el compromiso ni el servicio a los demás. Podemos dejar el servicio activo, pero no dejamos atrás aquello que somos. Un Policía Nacional puede jubilarse del servicio activo, pero no se jubila de ser Policía. SIEMPRE POLICÍA»






